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Esta sección de la página está dedicada a la gente y sus tradiciones. Aunque dentro de la cultura se engloba todo, he intentado agrupar aquellas costumbres y tradiciones de las que tengo constancia, muchas de ellas ya perdidas o que no se hacen como antes. Intentaré de este modo aportar la mayor información posible. En ésta página se puede ver
Comencemos por describir cómo era una boda en Cachorrilla
según mi madre, Enriqueta Bueno. La víspera de la Boda. Tradicionalmente, en la víspera se realizaban los
preparativos finales; pero no cualquier preparativo. Las familias sacrificaban
las reses ya criadas de modo que estuviesen listas para el día siguiente;
además se preparaban los dulces tradicionales de Cachorrilla, como son las
floretas, los coquillos y las perronillas. Todo el pueblo colaboraba preparando la
celebración. La música tampoco faltaba; típicamente se recorrían las calles a la alborada con un acordeón, cantando a la novia estrofas del Verdeguea:
Esto se hacía hasta que se levantaba la novia de la cama; los padres entonces invitaban a los que cantaban a beber algo comiendo algunos dulces hechos ese día. El día de la Boda. En la mañana del día de la boda el sonido de un acordeón en la calle llamaba a la gente del pueblo, quienes se iban incorporando poco a poco al cortejo al paso por las puertas de las casas cantando el verdeguea. Mientras tanto, los padrinos iban a buscar al novio y a la novia. Era costumbre entonces que la novia posase de rodillas mientras su padre le daba la bendición oyéndose estrofas del Verdeguea:
Finalizada la celebración eclesiástica y ya como marido y mujer, llegaba el banquete. El pueblo entero asistía al acontecimiento; primero era costumbre el comer los dulces preparados el día anterior, seguido las paellas hechas con los menudillos de las reses, después la carne, vino quinado y ensalada. Aunque todo estaba pagado, era costumbre que los padrinos pasaran la bandeja para que la gente del pueblo diera la voluntad para los novios, eso sí, aquellos que podían dar algo.
Llegada la tarde, los novios recibían en su nueva casa los
dones de sus familiares. Según el grado de parentesco que tenían con los
novios, la familia daba fanegas, medias fanegas, cuartilla o celemín de trigo o
cebada. Pero eso no es todo. La gente del pueblo también colaboraba para que
los recién casados pudieran empezar su nueva vida.
El Verdeguea contempla también estrofas de comedida picaresca dedicada a los novios: ... la novia le dio al novio Esto era una boda por entonces. La vida cambia, las personas cambian y con ellas las costumbres que merece la pena recordar porque pertenecen a la memoria cultural de Cachorrilla.
En aquellos años de pobreza vivía gente que no disponía de
nada para comer. Había algunos tan pobres, que solo tenían la ropa que
llevaban y un sitio donde dormir, pero sin futuro para el día de mañana. El
día de Todos los Santos, era costumbre que aquellos desamparados acudiesen a la
iglesia y una vez allí, doblaran las campanas durante toda la noche.
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Creado el 19/09/2004 : Última modificación 21/12/2004 |